Paso 1. Evalúa donde estás ahora.

Todo cambio empieza con una pregunta: ¿Dónde estoy hoy?

Imagina que estas planificando un viaje. Antes de elegir un destino o una ruta, necesitas saber desde donde estás partiendo.

Lo mismo ocurre cuando decides cambiar tu vida. El primer paso para avanzar es hacer una pausa, mirar a tu alrededor y evaluar tu situación actual sin juzgarte.

Si eres de las personas que se culpabilizan pero eso les hace tirar hacia adelante. No está mal. No queremos ser terrones de azúcar que se deshacen en nada.

Te dejo unas preguntas que puedes hacerte ahora mismo.

Tómate unos minutos para reflexionar y responde estas preguntas:

  1. ¿Qué áreas de tu vida necesitan más atención?
    • Evalúa tu vida en aspectos como:
      • Lo personal: tus relaciones, tiempo para ti mismo.
      • Lo profesional ¿estás satisfecho con tu trabajo o crees que hay algo más para ti?
      • Lo emocional: ¿Cómo te sientes últimamente? ¿Estresado? ¿Motivado? ¿Feliz?
      • Lo físico: ¿Te cuidas lo suficiente? ¿Estás como deseas?
  2. ¿Qué te está funcionando y qué no?
    • Identifica que te genera satisfacción y que es lo que no te deja avanzar.
    • Por ejemplo: ¿Estás usando bien tu tiempo? ¿Tus hábitos son consistentes con lo que quieres lograr?
  3. ¿Qué te gustaría cambiar o mejorar?
    • Dibuja una balanza y apunta todo lo que te hace sentir bien y lo que no. Este será el punto de partida para definir tus objetivos.

Una herramienta poderosa: El análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) personal.

  1. Debilidades: ¿Qué áreas necesitas trabajar más?
  2. Amenazas: ¿Qué situaciones has enfrentado en el pasado o enfrentas actualmente?
  3. Fortalezas: ¿En qué eres bueno? ¿Qué te distingue del resto de las personas?
  4. Oportunidades: ¿Qué oportunidades tienes frente a ti que puedes aprovechar?

Dedicar un pequeño tiempo a este ejercicio puede abrirte los ojos a aspectos en tu vida que no estas considerando.

Ejercicio práctico

Escribe tu estado actual en 3 palabras: perdido, motivado, inquieto…

Dibuja la balanza, y escribe por un lado lo que te va bien (lo que tienes bajo control) y lo que quieres mejorar (áreas en las que quieres ver cambios).

Relee lo que has escrito: ¿Notas patrones? Tal vez hay algo que llevas posponiendo o un aspecto que no habías identificado como una oportunidad.

Es fácil caer en la rutina o sentir que las cosas son simplemente así. Pero detenerte a pensar dónde estás y hacía donde quieres ir puede ser un paso fundamental.

Nadie logra grandes cambios sin conocer su punto de partida.

Ahora que te has analizado y tienes una visión clara de dónde te encuentras, es el momento de dar el siguiente paso: construir un camino realista hacia la mejora continua.

Si esto te interesa puedes suscribirte a la newsletter, un espacio privado donde comparto cosas interesantes, además te regalo la guía GRATUITA «Empieza Feo».

Es aquí abajo:

Para continuar con el paso dos pincha en [Paso 2 🔓].

Scroll al inicio