
Sobre mi
Ese de ahí arriba soy yo, asomado al abismo desde la azotea del edificio más alto en el que he estado… por ahora.
Sobre el papel, soy agente de compras: el tío que busca productos, aprieta en las negociaciones y toma decisiones para que la clientela tenga el mejor producto posible.
Pero, en realidad, soy un tipo corriente que un día se cansa de vivir en piloto automático.
Tenía (y tengo) muchas ideas en la cabeza, arranco proyectos con ilusión y luego… pum: me quedo en blanco.
No soy gurú ni coach; sigo atascado en mi rutina. Aquí comparto mi evolución, paso a paso, sin promesas vacías. Cada día me marco un objetivo, por pequeño que sea:
- Retomar ese libro que dejé a medias.
- Probar un nuevas formas para avanzar en mis proyectos, aunque sea solo 30 minutos al día.
- Mejorar mi salud: entrenar artes marciales, ir al gimnasio o simplemente dar un paseo y desconectar del ordenador y del trabajo.
En esta web encontrarás:
- Mis días buenos, mis días malos y mis días horribles: desde esos momentos en que todo fluye y estás focus hasta aquellos en los que ni siquiera consigo abrir Word.
- Lo que voy probando: lo que de verdad me ayuda… y lo que no.
- Mis pequeñas victorias: escribir los mails, leer un capítulo, superarme en el gimnasio… todo cuenta.
No vengo con recetas mágicas, no las tengo.
Tampoco te voy a decir lo que tienes que hacer. Más bien, te invito a acompañarme mientras experimento, meto la pata, aprendo y celebro cada avance.
Si alguna de mis batallas internas te inspira o te ayuda a encontrar tu propia motivación, bien. Y si solo buscas un poco de compañía en este viaje lleno de tropiezos y risas nerviosas, también puedes quedarte.
Esta es mi historia de transformación: sin títulos rimbombantes ni falsas expectativas, solo la crónica de un pobre idiota empeñado en demostrarse que, con un poco de constancia y esfuerzo es posible romper la inercia y sentirse un poco más vivo cada día.
Con mis suscriptores me comunico por email: historias de cambio personal, aprendizajes, hábitos, curiosidades…, y alguna que otra metedura de pata.
Darte de alta es gratis. ¿Qué no te convence? Darte de baja también.